Cuenta la leyenda que las personas destinadas a encontrarse están unidas por un hilo rojo que puede estirarse y contraerse pero nunca romperse. Estas personas, que desconocen tal conexión, acabarán encontrándose sin importar el tiempo, el lugar ni las circunstancias. Cuando el destino cruzó los caminos de Marina y Marc, ambos tuvieron claro que la persona que habían esperado toda su vida había llegado y no la podían dejar escapar. Un hallazgo como éste, debían celebrarlo junto a sus seres queridos, a quienes agradecieron su asistencia a la boda con este vídeo.