El Mediterráneo los unió. Aunque ellos todavía no se conocían, aquel viaje a Mykonos marcaría un punto de inflexión en sus vidas porque fue el lugar donde nació esta historia de amor. Montse, de Barcelona, y Davide, de Catania, se conocieron en unas vacaciones de verano pero no quisieron despedirse para siempre al final de viaje. Quien les iba a decir que varios años después vendrían desde Catania, donde viven, a Barcelona para convertirse en marido y mujer en la emblemática Basílica del Tibidabo.